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La chica de rojo se fue al .com [Día de mudanza]

www.debilidadesyvicios.comY llegó el día que esperé por un montó de tiempo El día de mudanza.

Esta chica de rojo, de rulos, que lee, escribe y siente se muda a un dominio .com.

Ya son cinco años entre blogspot y wordpress, muchos años de palabras, intensidades, risas y descargas. Llegó el momento de ser una niña grande y mudarme a

www.debilidadesyvicios.com.

¡GRACIAS Totales! Hoy aquí tengo muchísimos seguidores, mucha gente que comenta, espero verlos por el .com.

Nos vemos por aquel lado.

 

 

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Ministerio de libros prestados

“Existen dos tips de pendejos en la vida: los que prestan libros y los que los devuelven. Espero que usted sea de esos que los devuelve” Eso me dijo el profesor Heinz Sonntag cuando me prestó el primer libro sobre Hannah Arendt. Bajo esa premisa decreto que que debería existir el Ministerio de Libros Prestados y pues no hay mejor día que hoy(23/04) para hacerlo. Si lees entendrás la razón, sino google it.

Veamos. Como seres humanos que pretendemos ser cometemos errores, muchísimos errores. Sin embargo, hace poco comprendí cuál es uno de los mayores errores que una persona pueda cometer: Prestar un libro. Pero no sólo prestar el libro, sino prestárselo a alguien que recién conoces.

Imaginemos que conocemos a alguien, un potencial amigo, arrejunte, novio o cualquiera de esas fastidiosas etiquetas que solemos ponernos para poder identificarnos y no mezclarnos mal. Todo fluye con este individuo, decides confiar y prestas uno de tus libros favoritos, ese que tienes frente a tí con la única razón de vida que decirte a diario “soy importante para ti”.

Supongamos que pasan los días, el asunto no fluye ¿Qué pasa con ese libro?

Si el libro es realmente importante harás todo lo que sea para pedirlo pero ¿Y si no te lo devuelven o tarda mucho tiempo o si se hace incómodo todo el momento de pedir que te devuelvan el libro? He pensado en eso y sé que ese sería el momento de conseguir la intervensión del Ministerio de Libros Prestados.

No me ha pasado, pero debe ser terrible tener que acudir a una cosa tan burocrática como un Ministerio de Libros Prestados. Someterte a una requisa, que tu libroteca sea desordenada por persona con guantes blancos, tapabocas y pinzas. Y todo lo demás que implicaría una de las peleas legales más importantes en relaciones que se rompen “recuperar los libros prestados”.

Aún no creamos el ministerio, está en proceso; pero mientras tanto mi consejo de hoy -más que recomendarles un libro- es que nunca, nunca prestes un libro. Regálalo si quieres, si quires a la persona, pero si ese libro significa algo para ti, pues entonces no lo prestes.

Mientras tanto, me autodeclaro ministra de los libros prestados.

 

¡Feliz día del libro! (llegó tarde el post, pero es que yo vivo en un huso horario diferente que pocos entienden)

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